Del Pito Vilanova a los pitos del Bernabéu
“Algún día me tocará responder y se quedarán tristes” En su línea de satisfacción onanista, la representación carnal del egocentrismo respondió con su habitual repertorio perdona-vidas a los primeros silbidos que se han escuchado en Chamartín hacia su persona. Simbólico también el contexto: a cinco minutos del final y con otra goleada en el bolsillo (¡¡67 goles!!). Poco importó. Cuando los fanáticos de cerebro frágil intentaron honrar a su caudillo, el “hasta aquí te dejamos llegar” por fin hizo acto de presencia. Sigue leyendo









